Hace algún tiempo, cuando publiqué una encuesta en Instagram preguntando sobre de qué queríais los posts, alguien me dijo literalmente la frase del título. Lo entendí enseguida. Yo misma he vivido esa frustrante sensación de ver como crecen las raíces, pero el largo siempre sigue siendo el mismo, por eso me apetece mucho compartir mi método con vosotras y contaros como he pasado de pelo a pelazo en un año.

¿El problema principal? Que nó protegemos el cabello

Hoy en día nos teñimos, nos decoloramos, cada vez queremos los rubios más blancos, nos rizamos el cabello, lo alisamos, abusamos del uso de planchas… Y así, un largo etcétera, y eso no es lo malo, lo malo es que no nos cuidamos el cabello tanto como para que nuestra fibra capilar soporte todo eso sin dañarse.

¿Utilizas una línea de lavado realmente profesional? ¿Aplicas protector del cabello antes del secado o planchado? ¿Usas algún sellador de puntas? Me atrevo a decir que el 80% de quienes lean esto responderán que no, porque lo vivo cada día en el salón, cuando preguntamos a la clienta y a veces hasta parece que se asustan porque piensan que queremos inflarles la factura. Nada más lejos de la realidad.  Para no alargar demasiado este tema, puedes leer el post de ‘CUIDADOS DEL CABELLO.

Ya que están castigadas, ¿Cómo las reparo?

En mi caso, soy una persona con el cabello muy fino, con mechas y me hago planchas unas 3 veces por semana. Gracias a que utilizo productos profesionales, nunca he llegado a tener el cabello ‘’quemado’’, pero sí mis puntas terminaban abiertas y se partían, y aunque a priori el aspecto de mi pelo no era malo, no me crecía.

Cuando ya pensaba que tendría que resignarme a verme siempre con el mismo largo, probé OLAPLEX. Había leído mucho sobre él antes de introducirlo en el salón y sabía de su efectividad a la hora de proteger el cabello durante los procesos técnicos, pero no tenía ni idea de lo que era capaz de hacer con su tratamiento reestructurador.

Es una sustancia química capaz de evitar la rotura del cabello, reconstruyendo los puentes de disulfuro, reforzándolos y sellando las puntas. El tratamiento consiste en dos pasos y se finaliza con el champú y acondicionador de la línea. Dura unos 30 minutos.

El concepto es un poco raro, no esperes que después de realizarte el tratamiento, toques tu pelo y lo notes suave, no es una hidratación. El cabello queda con una textura difícil de explicar, como más fuerte al tacto.

Cuando me preguntan cuantas sesiones necesitamos para reparar el cabello siempre digo lo mismo: es un tratamiento que desde la primera sesión hace efecto, pero repara a un nivel muy interno, con lo cual, no es tan visual como un tratamiento de brillo, por ejemplo. OLAPLEX lo notas «a la larga», cuando ves que tus puntas no se abren, que cepillas el pelo y no se parte, que te haces las planchas y las puntas se sellan mucho mejor o que el cabello, ahora sí, empieza a crecer.

Desde mi experiencia puedo decir que hace un año mi pelo no sobrepasaba los hombros, las puntas estaban frágiles y siempre se me creaban capas por irse partiendo solo. Ahora tengo una melena a media espalda, sana y sobre todo fuerte.

Así que chicas de puntas frágiles, ¡no desesperéis porque tenemos solución! echadle un vistazo a nuestra carta de servicios de OLAPLEX.

Además en el salón podrás comprar los mantenimientos para casa. 

Recordad que, si tenéis alguna duda, podéis llamarnos al salón al 951992426.

Como siempre, ¡Gracias por leerme!