Un tono muy deseado

Uno de los temas más extensos a tratar es el de los cabellos rubios.
Y hoy, vamos a dedicarles el espacio que se merecen. Porque a menudo, sois muchas quienes venís a visitarnos buscando el rubio perfecto, el rubio blanco de vuestros sueños, como nosotras decimos: el rubio de Pinterest.
Quienes ya nos habéis visitado para cualquier servicio técnico, sabéis que le damos muchísima importancia al diagnóstico del cabello: qué tienes, qué quieres y cómo podemos conseguirlo.
Son más de 10 minutos los que dedicamos a explicaros lo mejor que podemos y de forma clara el proceso que vamos a realizar, el como y el porqué, porque como siempre decimos, es muy importante que sepáis cada pro y cada contra del trabajo que vamos a realizaros.
Y no siempre os damos buenas noticias.
Porque todos los cabellos tienen un límite. Y nosotras lo sabemos.
¿A qué nos referimos con esto? Pues es simple: Cada persona tiene una fibra capilar diferente, cada cabello es distinto y no todos soportan el proceso de aclarado del mismo modo, así como no todos aclaran igual.
Dependerá mucho (muchísimo) de tu color base. Esto es algo lógico, cuánto más oscuro sea el color de tu base, más complicado será llegar al tono rubio.
También dependerá mucho si es teñido o natural, de lo grueso o fino que sea y por supuesto de lo castigado o no que esté.

Debes invertir en tu pelo

Y aquí, hacemos una pausa para recalcar algo MUY importante: para lograr un cabello rubio, tienes que invertir en él.

Invertir en productos profesionales: olvídate de champús y acondicionadores comerciales o del súper. Si el cabello está hidratado y sano, será mucho más fácil trabajar con él y por supuesto, una vez realizado el trabajo también deberás seguir cuidándolo. En nuestro salón, si nos visitáis con el cabello castigado SIEMPRE vamos a tratarlo antes de realizar el proceso.
Invertir en peluquería: Todos los rubios necesitan un mantenimiento. ¿Por qué? Pues porque con los lavados, pierden brillo y pierden matiz y el color comienza a verse apagado y en muchas ocasiones, tienden a amarillear. Para ello, recomendamos visitarnos cada mes y medio aproximadamente, para un baño de matiz o para una hidratación, después de esto, ¡tu rubio volverá a lucir como el primer día!

¿Qué hacer después?

Y, por último, siempre hacemos hincapié en algo MUY importante: Por muy suave que trabajemos la decoloración, por mucho que la controlemos y aunque trabajamos con productos que protegen la fibra capilar, la decoloración está muy lejos de ser una hidratación, es todo lo contrario. Y esto es algo real, que debéis saber. La decoloración bien trabajada no tiene por qué castigar el cabello, pero siempre, en mayor o menor medida, lo va a resecar, de ahí que siempre os recomendamos hidrataros el pelo más a menudo de lo habitual después del proceso.